El poeta Juan Carlos Flores
Una conversación que desafía al olvido: llega Mi amigo, el poeta Juan Carlos Flores
Hay despedidas que nunca logran quebrar los lazos esenciales. Cuando un amigo decide marcharse por su propia voluntad, el vacío que deja suele transformarse en preguntas sin respuesta, en ecos de sobremesas compartidas y en silencios difíciles de habitar. De esa herida y de una lealtad a toda prueba nace Mi amigo, el poeta Juan Carlos Flores, la nueva entrega del escritor Miguel Sabater Reyes.
Lejos de presentarse como un frío ensayo crítico o una biografía académica, el volumen se revela como un testimonio íntimo y necesario: un pequeño pero rotundo homenaje al poeta, a los afectos compartidos y a la certeza de que la muerte carece de poder suficiente para borrar una amistad genuina.
La memoria forjada entre el salitre de Alamar
El libro viaja a los años de juventud en Alamar, esa periferia habanera proyectada bajo la promesa del «hombre nuevo» que el tiempo y la realidad terminaron convirtiendo en refugio de búsquedas, desencantos, vocaciones artísticas y cicatrices personales. En medio de ese paisaje de concreto y costa, Sabater Reyes reconstruye la figura de Juan Carlos Flores —autor capital de las letras cubanas contemporáneas, dueño de una voz rebelde, sobria y profundamente singular— desde sus primeros pasos hasta sus días finales.
A través de recuerdos cotidianos, lecturas compartidas frente al mar, tensiones, dosis de humor y silencios cómplices, el texto va desgranando la intimidad de un creador que habitó una sensibilidad extrema y una soledad insondable. No se elude el drama: se lo mira de frente con la delicadeza de quien compartió pan, libros y vigilias.
Más allá del mito: el hombre y una generación
¿Qué queda de un vínculo cuando uno de los dos decide desaparecer? ¿Cómo se transforma una existencia desgarrada en versos inolvidables? Sabater Reyes no persigue el morbo ni la idealización del final trágico; busca devolverle al lector al muchacho, al lector infatigable, al amigo generoso y al artífice de una obra nacida de una batalla interior tan dolorosa como fecunda.
Asimismo, estas páginas funcionan como el pulso de toda una generación que halló en la creación poética el único territorio posible para la resistencia, el desahogo y la supervivencia cotidiana. Con una prosa confesional, directa y sentida, Mi amigo, el poeta Juan Carlos Flores se lee de un tirón: un volumen breve en páginas, pero inagotable en emoción y memoria.
El libro ya se encuentra disponible para todos aquellos lectores que quieran descubrir al hombre detrás de los versos y sumarse a un diálogo íntimo que la literatura rescata para siempre del olvido.







